Si pretendemos cambiar las metodologías de aprendizaje, tenemos que cambiar la forma de evaluar.

En el año 2013 en un congreso sobre la evaluación en educación en línea realizado en Escocia, los participantes manifestaron su visión acerca de la evaluación en la escuelas, institutos y universidades. En ella remarcaban que los estudiantes se centraban principalmente en aprobar los exámenes, olvidando por completo el proceso de aprendizaje (cosa lógica, por otro lado. Actualmente todos los maestros podemos comprobar qué tanto a nuestros estudiantes como a sus padres les importa bien poco qué y como les enseñes a sus hijos mientras las notas sean altas. En rara ocasión un padre se ha sentado a ver si su hijo sabe investigar sobre un tema en concreto o si sabe aplicar en su vida real lo aprendido en el colegio, lo importante es ver las notas que ha sacado (- mi hijo es un 8,75 de listo en matemáticas). Tal y como expresa una profesora de la University of Salford, Helen Keegan, "es triste pero cierto que los estudiantes no están preparados para otro modelo de enseñanza que no sea el conductista". Pero aunque se cambiara el modelo de enseñanza -de hecho, algo realizado en innumerables veces, si no se cambia a priori el modelo de evaluación, el comportamiento de los estudiantes seguirá siendo igual que siempre, objetivo el examen y la nota, olvidando aprender. Y entonces nos seguiremos quejando que algo NO FUNCIONA...
Está demostrado que de aquello  que estudiamos ara un examen no somos capaces de retenerlo en nuestra mente mucho mas de unos meses, en los mejores casos, y que de toda esa información solamente una pequeña parte será la que perdure de verdad. En caso contrario aquello que se aprende por interés y de forma continuada suele perdurar.


Por esta razón , si pretendemos que nuestros alumnos sen capaces de aprender mas, mejor y con calidad, de una manera distinta utilizando los diferente métodos que hoy en día están apareciendo, sería muy importante a priori realizar un cambio en los modelos de evaluación, los cuales han de exigir evidencias de que alcanzan las capacidades y conocimientos que le permitirán crear unos cimientos para su futuro académico y en el caso universitario, crecer en las disciplinas escogidas.

Una alternativa con gran solidez es tender hacia un modelo de evaluación alternativo. Se trata en esta ocasión de un procedimiento diferente al tradicional, el cual hace acopio de como los estudiante van avanzando en un ámbito determinado dentro del propio contexto, ya sea el aula, la escuela virtual, etc.Por lo tanto en vez de utilizar una evaluación igual para todos, descontextualizada, de una única fuente, aislada, utilizaremos una metodología en la que la responsabilidad centrada en el docente, hacia a una evaluación más auténtica, contextualizada y con significado, de múltiples fuentes, integrada, y centrada en el estudiante.
Pero claro, esta idea topa directamente con la reticencia de una gran cantidad de docentes, no solo porque estén acomodados en su lugar de confort y no quieran cambiar, sino también or aquellos maestros que no entienden una educación sin evaluación mediante examen. Pero son los propios padres los que no conciben un final de evaluación sin las notas de sus hijos. Son verdaderamente estos los que ponen freno a los intentos de progreso educativo. Solamente tenemos que ver la tendencia de los colegios bilingües en España que han convertido la educación en un autentico negocio, creando una fobia entre los padres, los cuales son capaces de sacrificar la calidad y nivel de aprendizaje de sus hijos por dar dichas materias en inglés.

Un estudio levado a cabo por los profesores McCabe, Butterfield y Treviño, de la Rutgers University, Washington State University y Penn State University respectivamente, analiza el comportamiento de los estudiantes respecto a los exámenes y sus prácticas de copia en los mismos. Estos profesores llegan a unas conclusiones bastantes curiosas e interesantes. 

En un primer lugar comentan que, en una clase presencial normal de unos 20 alumnos, mas de la mitad ha copiado al menos una vez en los exámenes en un curso. Poniendo en evidencia que el verdadero punto débil de la educación es la evaluación, la tensión creada por ese mismo y preciso instante del examen les lleva a tener la necesidad de copiar. Pero si nos cuestionamos como se trabaja en la vida real, donde estamos constantemente haciendo uso de la información necesaria para nuestro trabajo a través de libros, internet, documentos, etc. ¿Por qué no hacerlo igual a la hora de evaluar? Por qué no cambiamos la forma de evaluar, proponiendo retos a los alumnos donde ellos tengan que seleccionar la información pertinente para poder solucionar los problemas propuestos para descubrir su verdadera capacidad intelectual.


Pero a pesar de que la mayor parte de los docentes sabemos de este problema, no hacemos nada, sigue existiendo la llamada prueba "objetiva" igual para todos, cerrada donde premia la capacidad memorística, solidamente apoyada por el modelo de sociedad en el que vivimos. Estas pruebas objetivas que actualmente alardean de una estupenda y radiante modernidad por hacerse por medio de modelos y métodos informáticos para perpetuar lo mismo que se realizaba sin ellos.

Como conclusión, me gustaría exponer que una evaluación continuada, nos permite apreciar al alumno exponerse ante cualquier problema, bien sea complejo o no, y apreciar que no siempre existe una única solución real. Este tipo de evaluación, ayuda al estudiante a aprender más, ya que cada día de clase, en cada instante  se le está evaluando, siempre aplicado al contexto de aprendizaje, intentando superar retos los cuales le van generando experiencias reales que no olvidará. Además esta evaluación continua, no vendrá unicamente del docente, sino también de los propios compañeros: dando una oportunidad a la creatividad de los alumnos y una oportunidad al docente de poder hacer una evaluación real del proceso y no de la meta. 
Como suelen decir; "lo importante en la vida no es la meta sino el camino hacia ella". Y esto tendríamos que aplicarlo también en la evaluación, aunque para ello también tenemos que mantener a nuestros alumnos motivados propoprcionando retos y materias de un real interés. Pero esto ya es otro temas para una futura entrada.

Si pretendemos cambiar las metodologías de aprendizaje, tenemos que cambiar la forma de evaluar. Si pretendemos cambiar las metodologías de aprendizaje, tenemos que cambiar la forma de evaluar. Reviewed by Colegio3punto0 Educacion on 4:31 Rating: 5
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